En breve: Cuando un alumno se bloquea en matemática, se suele leer como un problema emocional. Los datos del Simce 2025 apuntan a otra cosa: lo que el alumno siente es que la prueba lo supera. Y suele ser un diagnóstico correcto. Le faltan conocimientos de años anteriores.
Se le borra todo en la prueba. Dice que se puso nervioso. Que en la casa lo sabía.
La lectura habitual es que el problema es emocional. Que le falta confianza y hay que tranquilizarlo.
La mitad de Chile siente lo mismo
El Simce 2025 les preguntó a los estudiantes por la ansiedad ante las pruebas:
- 48% en 4º básico se pone tan nervioso que no logra concentrarse.
- 58% en II medio teme que las pruebas sean demasiado difíciles para él.
La Agencia de Calidad midió 42 indicadores. Destacó tres, y la ansiedad académica es uno1.
Esa frase no es un miedo: es un diagnóstico
Mira bien lo que dice el alumno de II medio. No dice «me da miedo la prueba». Dice que la prueba es demasiado difícil para él.
Eso no es una emoción suelta. Es una comparación: lo que sé contra lo que me van a pedir. El alumno la hizo y le dio negativo.
Y casi siempre acierta. Nadie sabe mejor que él lo que no entiende.
La matemática se apila
En todos mis alumnos, sin excepción, el problema de fondo es el mismo: faltan conocimientos de cursos anteriores.
Las matemática personas no tenemos una preparación innata para la matemática escolar. Se construye entera, y cada materia se apoya en la anterior. Por eso un vacío no se queda quieto: reaparece cada vez que algo nuevo se para encima2.
| Lo que no puede hacer hoy | Lo que en realidad le falta |
|---|---|
| Resolver una ecuación | Operar con negativos |
| Trabajar con proporciones | Dominar fracciones |
| Entender funciones | Manejar el plano cartesiano |
No se perdió en la clase de hoy. Se perdió hace tres años y siguió avanzando igual.
Por qué el vacío se siente como bloqueo
Si lo básico no le sale automático, el alumno gasta toda su atención en lo básico. No le queda nada para el problema nuevo3.
Desde afuera parece nervios. Por dentro es un esfuerzo mental disparado.
No todo es el vacío
Hay factores emocionales, y conviene decirlo. La confianza del alumno en sí mismo pesa. La historia que se cuenta también: no es lo mismo pensar «esto está difícil» que «yo no soy de números». Incluso se contagia, porque los alumnos de profesores con ansiedad matemática aprenden menos matemática4.
Pero de todo eso, el vacío es lo único que un profesor puede tomar y arreglar. Y cuando el alumno empieza a resolver, lo demás se mueve solo.
Tranquilizarlo no resulta
Esto está probado. Una investigadora ensayó cuatro formas de bajar la ansiedad con 300 estudiantes: verla como entusiasmo, verla como desafío, escribir las preocupaciones antes de la prueba y leer la prueba antes de rendirla.
Ninguna bajó la ansiedad. Ninguna mejoró el rendimiento5.
Quienes estudian el tema llegan al mismo lugar:
«La mejor prevención de la ansiedad matemática es desarrollar habilidades matemáticas básicas sólidas.»
— David Geary
La ansiedad se mueve
El mismo Simce trae una buena noticia. Los colegios que gestionan bien la ansiedad obtienen hasta 23 puntos más en Matemática de 4º básico, y 18 más en II medio.
Es una asociación, no una causa comprobada. Pero deja algo firme: la ansiedad no es un rasgo del alumno. Cambia según cómo se enseña.
Fortalecer la base como solución
Eso es lo que hago en mis clases particulares de matemática: uno a uno y online. vamos a la raíz del problema y avanzamos desde ahí. Si crees que a tu hijo/a puede servirle, ahí explico cómo funciona.
- Agencia de Calidad de la Educación, Entrega de Resultados Simce 2025. Entre las mujeres de II medio, la cifra sube a 71%. ↩︎
- «El aprendizaje de la matemática es acumulativo: cada lección se construye sobre la anterior». David Geary, en How to Solve for Math Anxiety, APA Monitor on Psychology, 2023. El mismo artículo recoge su estudio longitudinal: la ansiedad sube curso a curso a medida que la materia se vuelve más abstracta. ↩︎
- Sweller, J., & Cooper, G. A. (1985). Cognition and Instruction, 2(1), 59–89. ↩︎
- Jameson (2014) sobre autoconcepto, Ramirez (2018) sobre la narrativa interna y Beilock y Schaeffer (2021) sobre el contagio desde el docente. Los tres, citados en el artículo de APA. ↩︎
- Ganley, C., et al. (2021). Journal of Numerical Cognition, 7(1). Patricia Stokes, de Barnard College, lo resume así: «La única forma de tratar la ansiedad matemática es arreglar la matemática». ↩︎

