En breve: Cuando a un alumno le cuesta sentarse a estudiar, se suele leer como flojera o falta de hábito. Hay una explicación más simple: salió de la clase sin entender la materia. Frente a algo que no entiende, empezar no tiene sentido. Y eso no se arregla estudiando más, porque el problema ocurrió antes.
Se sienta. Se para. Mira el teléfono. Dice que lo va a hacer después.
La lectura habitual es que le falta voluntad, o hábito, o que está en la edad. Pero hay una explicación anterior, y es bastante más simple.
Salió de la clase sin entender
Un alumno que no entendió la materia sabe, aunque no sepa ponerlo en palabras, que sentarse frente al cuaderno no va a cambiar nada.
No tiene enfrente una tarea difícil. Tiene una tarea imposible.
Lo que desde afuera parece desgano suele ser una conclusión razonable. Y es muy distinto de no querer.
La secuencia
| Paso | Qué ocurre |
|---|---|
| 1 | Se explica la materia |
| 2 | Termina la clase sin que se evalúe la comprensión |
| 3 | Se manda la tarea igual |
| 4 | El alumno no puede hacerla, o ni la empieza |
| 5 | Le va mal en la prueba |
| 6 | Se concluye que el problema es el alumno |
El paso 2 es el que falla. Todos los demás vienen solos.
Esto no es una característica de tu hijo/a
Hay una forma simple de saber si un problema es personal: mirar a cuántos les pasa.
Más de la mitad de los estudiantes chilenos no alcanza el nivel mínimo de competencia en matemática, y ese porcentaje se mantiene casi igual desde 20061.
Algo que le ocurre a media generación durante veinte años no es un rasgo individual.
Qué es evaluar2 la comprensión
Existe una práctica para esto, y no es la ocurrencia de un método en particular: aparece en casi todos los enfoques de enseñanza que funcionan.
La regla es una sola: se comprueba la comprensión mientras la clase ocurre, no después. Cada tres o cuatro minutos, al cerrar un bloque de materia, se pide algo concreto: resuelve este, y dime por qué lo hiciste así. Es la manera que tiene el docente de saber si el estudiante está entendiendo lo que le está enseñando.
Lo que no funciona es preguntar «¿se entiende?». Esa pregunta mide confianza, no aprendizaje. Alguien que recién aprende algo no tiene con qué juzgarse: le falta justamente lo que está aprendiendo. Responde que sí de buena fe.
Qué se comprueba en cada etapa
| Etapa | Qué se comprueba |
|---|---|
| Qué es — se enseña la idea | ¿Reconoce de qué se trata? |
| Cómo se hace — se enseña el procedimiento | ¿Puede explicar el razonamiento? |
| Hacerlo solo — practica sin ayuda | Nada. Acá ya no se puede |
La segunda etapa tiene una diferencia que se nota poco y cambia todo. Resolver un ejercicio en la pizarra no es lo mismo que mostrar cómo se decidió resolverlo así.
Tomemos la ecuación 3x + 5 = 20. Lo habitual es narrar los pasos:
«Resto 5 a los dos lados. Queda 3x = 15. Divido por 3. La x vale 5.»
Modelar en voz alta es otra cosa:
«Quiero dejar la x sola. A la x le están haciendo dos cosas: la multiplican por 3 y le suman 5. Las voy a deshacer al revés de como se hicieron: primero la suma, después la multiplicación. Por eso parto restando 5 y no dividiendo por 3.»
Los pasos son los mismos. Lo segundo muestra la decisión; lo primero la esconde. Y es justo esa decisión la que el alumno necesita para resolver el siguiente ejercicio, que no va a ser idéntico.
Después el alumno resuelve uno parecido, 4x + 7 = 31, y la pregunta es la misma dicha dos veces: ¿por qué resté 5 antes de dividir?, y luego ¿por qué restaste 7 antes de dividir?
En la tercera etapa ya no queda nada que revisar, porque el alumno está solo. Por eso las dos anteriores tenían que haber funcionado.
Por qué mandarle más ejercicios no lo arregla
Completar una guía de ejercicios sirve para fortalecer la memoria y para que lo ya aprendido salga automático, como manejar.
Si el alumno no entendió, va a repetir quince veces un procedimiento equivocado o no hará la guía. Se dice que la práctica hace al maestro. Es más exacto decir que la práctica hace permanente: el cerebro graba lo que repite, esté bueno o malo.
Eso es lo que hago en mis clases particulares de matemática: uno a uno y online. Si crees que a tu hijo/a puede servirle, ahí explico cómo funciona.
- En PISA 2022, el 55,7% de los estudiantes chilenos de 15 años no alcanzó el Nivel 2 de competencia en matemática —el mínimo que permite mostrar las habilidades necesarias para insertarse en el mundo laboral o ingresar a estudios superiores—, frente a un 31% en el promedio de los países OCDE. La Agencia de Calidad de la Educación señala que «desde el año 2006, cerca de la mitad de los y las estudiantes en Chile no ha conseguido el nivel mínimo de competencia en Matemática». En TIMSS 2023, el 29% de los alumnos de 4º básico y el 43% de los de 8º básico no alcanzó el nivel de logro mínimo en matemática; en 8º básico esa proporción era de 30% en 2019. En el SIMCE 2025, el 41,9% de los alumnos de 8º básico quedó en nivel Insuficiente en matemática. Fuentes: Agencia de Calidad de la Educación, informes nacionales de PISA 2022, TIMSS 2023 y resultados educativos SIMCE 2025. ↩︎
- Una descripción detallada del procedimiento de evaluación de la comprensión —incluidas las tres etapas y el tipo de preguntas que corresponde a cada una— está en Hollingsworth, J. R., & Ybarra, S. E. (2018). Explicit Direct Instruction (EDI): The Power of the Well-Crafted, Well-Taught Lesson (2ª ed.). Corwin, capítulos 5, 9, 10 y 14. ↩︎

